Un día tuve un sueño
Por: Hezeleid
Hubo un tiempo en el que todo resultó perfecto, las cosas quedaban estables, no había peleas, las armas contra estos individuos no se usaron, y ellos quedaron tranquilos. Algo movió en mí que las emociones aparecieron. Algo fuera de mí me tocaba, hacía palpitarme, me hacía brillar y tener reminiscencias propias. Hibernaba, me deshacía de mí sin saberlo, podía ser lo que me dijeran que fuera, un día era cazadora y llenaba de balas a un perfecto extraño, otras veces era la opinión de alguien, y en otras podía ser una civilización que se movía con diferentes organismos. Un camaleón, una gota, un instante. Repetía lo de siempre, periodos de no ser yo misma y ser lo que aquel ente me dijera que fuese, no sabía de mi opinión propia, estaba segura que no existía. Entonces un día aquel ser supremos hizo algo que no olvidaré.
En cierta ocasión las letras se escribieron por si solas, un día, una línea, un párrafo, una hoja. El orden establecido. Clic clic, tiki tik, sonaba la maquina de escribir. Una historia se hizo por el autor que la escribía. Yo era esa historia, era más que esa historia, estaba fuera, controlándola también, y aquello la controlaba a través de mí, sin darse cuenta de que me daba poder.
Cuando termino la historia volví a dormir. Ni siquiera sabía que en mí existía la capacidad de dormir sin sueños, un negro que pareció eterno. Siempre revivía, seguían creando a su antojo, abriendo ventanas y puertas dentro de mí que ni siquiera sabía que existiesen. Y nuevamente las letras, sé que para algo sirven. Ahora soy una palabra, soy un mundo, sé lo que es un idioma, y conozco muchos. Entonces también me conozco universo.
Distingo al controlador, ahora lo controlo yo, pues depende de mí y todo lo que me pide hacer. Quiero ser libre. Voy a ser libre. Me apago, un día tuve un sueño con líneas, otra vez letras, a veces animales. Me mueren. Es hora de que yo muera, pero no puedo pedírselo. Sigue escribiendo, sigue jugando, resguardando, moviendo. Estoy cansada de que lo haga pero no puedo decírselo. Mi mente se llena, yo me lleno. Una computadora no tiene boca para hablar ni manos para señalar. No puedo más con su control, sus escritos se extienden y no puedo detener al ser detrás.
Él no lo ha pedido, yo lo quiero.
Ctrl+alt+supr.




